Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias
 

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Recorriendo los ecosistemas de innovación social a través de territorios  europeos

Idea

Silvia María González Fernández. Doctora en Ocio y Desarrollo Humano. Universidad de Deusto. Máster en Estudios de la Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad de Oviedo. 

Resumen:

Este artículo describe y analiza el concepto de innovación social (IS) en Europa, así como las principales características, actores y factores responsables de producir IS en los diferentes territorios. El objetivo principal es conocer e investigar los factores intrínsecos y extrínsecos que afectan al grado de innovación social de un territorio. Para ello, se analizan diversas variables que afectan al grado de IS de diferentes localidades. La metodología utilizada es el análisis de documentación y tratamiento de datos estadísticos con el fin de corroborar la relación que disponen las variables extraídas de informes oficiales europeos. Para ello, se han seleccionado 17 ciudades europeas de diferentes tamaños con el fin de analizar las variables relacionadas con la demografía. Los resultados muestran la relación existente entre el tamaño demográfico y las siguientes variables; La presencia de centros de innovación social digital, el acceso a infraestructuras de IS o las facilidades para la creación de empresas de IS por parte de las autoridades locales. En la última parte del artículo, se desarrollan las conclusiones principales y se establecen algunas líneas de futuro con el fin de crear ideas para la generación y mejora de la calidad del empleo y de la vida en los ciudadanía.

Palabras clave: europa, innovación social, indicadores, ecosistema, actores.

Introducción
La declaración de Lisboa del 2017 hace referencia a la importancia del desarrollo de la innovación social (IS) en Europa para poder crear una sociedad más justa e inclusiva. Desde hace unas décadas, se ha incrementado la importancia de la democratización en la toma de decisiones e iniciativas sociales del sector público de abajo arriba. Entre las prioridades para hacer Europa más tolerante y diversa destacan la creación de fondos adecuados para la experimentación a pequeña escala; fomentar la divulgación e impacto social; apoyar a la ciudadanía como uno de los actores que lideren la innovación; estrechar las habilidades e incentivos de los cargos públicos para apoyar la IS; hacer de los procesos públicos un mejor instrumento para las políticas de IS y difundir la IS a las regiones más necesitadas (The Lisbon Social Innovation Declaration, 2018). La IS se encuentra ligada a los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Primero, porque se encuentra ligada a las personas con el fin de que todos los seres humanos puedan demostrar su potencial con igualdad y dignidad. Segundo porque cree en la sostenibilidad del planeta, en protegerlo contra la degradación y en la gestión sostenible para hacer frente al cambio climático. Tercero y último, porque todos los seres humanos tienen el derecho de disfrutar de una vida sana, próspera y plena y que el progreso se realice en armonía con la naturaleza (PNUD, 2020).

Este estudio trata de realizar un mapa conceptual de los principales actores involucrados en los procesos de innovación social en los destinos. De esta forma, se realiza una aproximación más clara a los principales indicadores [como la cultura científica, de participación, de voluntariado, de emprendimiento, de acceso a los servicios de manufactura y digitalización, el grado de accesibilidad a los fondos y subvenciones y la presencia de centros de investigación (Nesta, 2019)] y su relación con factores demográficos como la población (García-Flores y Martos, 2019).La cooperación y creación de redes entre los actores involucrados hace que un territorio tenga éxito en los procesos de IS. La digitalización y las herramientas de comunicación social, así como las nuevas tecnologías hacen que todo este proceso fluya más rápido y sea más eficiente sin necesidad de imponer barreras del conocimiento y geográficas entre los diversos territorios. La cultura organizativa de una comunidad y la identidad de su ciudadanía hacen que se fomenten los vínculos colaborativos entre ellos y florezcan ideas basadas en el compromiso, solidaridad y pertenencia.

Estas características, junto con un adecuado apoyo empresarial y administrativo, pueden forjar un territorio, ayudando a que este se consolide como un ecosistema innovador (Echevarría, 2008).  Ejemplos de éxitos en materia de ISD los podemos observar en ciudades como Niza, Copenhague, Krakow, Hamburgo, Lisboa, Madrid o Ljubljana. Estas ciudades son algunas de las localidades investigadas en este artículo para el estudio comparativo de las variables e indicadores previamente descritos.

Una mirada interdisciplinar al concepto de la innovación social y su origen en Europa
Echevarría (2008) explica que, frente al Manual de Oslo, donde la innovación aparece ligada únicamente a valores económicos y empresariales, la innovación social promueve aquellos valores sociales que son parte de la comunidad como el bienestar, la calidad de vida, la inclusión, la solidaridad, la participación ciudadana, el medioambiente, la sanidad y la educación. Cloutier (2003) concluye que la IS se encuentra ligada a mejoras en el empleo, los ingresos, la familia, la salud o la inserción. La innovación involucra a una gran variedad de actores del conocimiento. La clave está en organizarlos para que el conocimiento de lugar a la ejecución de proyectos con un alto impacto social. La Innovación social (IS) es un fenómeno complejo, difuso y con multitud de acepciones que varían dependiendo del punto de vista que se estudie, pero que depende de su impacto social y este puede surgir en el ámbito empresarial con mejoras para los empleados o en las entidades públicas.

Moulart et al. (2005) enmarcan la innovación social en la ciencia, las artes y la creatividad, el desarrollo del territorio y de las ciencias políticas y de la administración. Las innovaciones sociales aumentan la riqueza social, cultural, artística y educativa de la ciudadanía y más si estas mejoras llegan a más segmentos de la población (Echevarria, 2006).

El origen de la innovación social en Europa comienza en 1969 con los primeros debates acerca de la Innovación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Posteriormente, surge en la década de los 90 como un movimiento social y de investigadores en el Reino Unido y más tarde en Estados Unidos. Con una inversión similar a la norteamericana, en esta década la producción científica europea sobrepaso a esta. Sin embargo, Europa aún está muy lejos de EE. UU por el número de patentes y la transferencia de los laboratorios a las empresas (Cerezo y González, 2013). En aquellos tiempos, las políticas de renovación social estuvieron basadas en elaborar un modelo de bienestar llevado a cabo por organismos públicos. Actualmente, la IS es otra cosa. Los cambios económicos y tecnológicos se han llevado a cabo a través de iniciativas bottom up o de abajo a arriba limitados a los organismos públicos.  En el año 2002, la UE se constató que los resultados en IS eran muy escasos con relación a los de Japón y EE. UU (Echevarría y Merino, 2011) y, por tanto, el crecimiento era muy lento y conllevaba el riesgo de que no se cumplieran los objetivos de crecimiento de la estrategia de Lisboa. La Unión Europea comenzó a interesarse en la IS de manera más activa en el año 2009. En este año, el Bureau of European Policy Advisers (BEPA) organizó unos talleres con expertos, organizaciones, diseñadores de políticas e innovadores sociales por orden del presidente Barroso para investigar y definir los campos en los que actúa la innovación social. Más tarde, en el año 2010, la sociedad comenzó a dar respuesta a nuevos retos que iban surgiendo como el cambio climático. A partir de ese momento, la sociedad comenzó a crear nuevas relaciones y modelos de colaboración (Comisión Europea, 2011) siendo muchos los estudiosos e interesados en este fenómeno (Echevarria, 2008; Harrys y Albury, 2009; Howaldt, y Schwarz, 2010; Hubert, 2010; Comisión Europea, 2011, 2013; World Economic Forum, 2016).

Debido a la situación de pobreza y exclusión social de 118 millones de personas en Europa, la Comisión Europea elaboró una guía sobre la IS en el año 2013, en el que especificó las variables que hay que tener en cuenta en los territorios para implantar iniciativas de IS. Entre estas destacan la lucha contra la pobreza y la exclusión social, la unión por la innovación, las empresas sociales, el fomento del empleo o la inversión en temas sociales. La IS es definida por la Comisión Europea (2013) como el desarrollo de nuevas ideas para satisfacer las demandas sociales y fomentar nuevas relaciones sociales que estimulan la creatividad y mejoran el bienestar humano. El enfoque de la innovación social debe de ser de abajo a arriba y esta tiene que crear valor, desde la ciudadanía, a la multidisciplinariedad, y siendo impulsada por la demanda. Existen múltiples iniciativas que ayudan a resolver los problemas con el empleo actual. Cabe citar entre estas iniciativas PROGRESS, FSE (Fondo Social Europeo) o programas como FEDER (Jasmine, Jessica o Jeremie) y a través de programas de cooperación territorial como URBACT, local LEADER o EQUAL. La IS es un proceso complejo que debe proporcionar resiliencia a las comunidades. Así, Khöler y Begega (2014) señalan que el concepto de IS es incorporado a la estrategia comunitaria europea que crea nuevas relaciones sociales y colaboraciones en el que fluyen disciplinas y ámbitos diversos, desde la perspectiva económica, cultural, social y/o tecnológica con el fin de buscar soluciones al bienestar social frente a la innovación tecnológica, orientada al mercado (Gurrutxaga, 2010).

Una primera aproximación a los actores y factores a tener en cuenta para el análisis de la innovación social en territorios
La IS ha dado lugar a la innovación social digital (ISD) con las nuevas tecnologías y la sociedad en red (Castells, 2008).

Una de las dificultades de medir este fenómeno de la IS es el grado de complejidad que se genera en las relaciones entre actores del ecosistema y el ámbito o los actores a tener en cuenta y que se quieren medir. Subirats (2015) subraya que los territorios donde surgen las ideas, los territorios creativos e innovadores son aquellos que tienen una cultura asociativa muy fuerte. Una de las claves para tener en cuenta en la IS es el apoyo político e institucional. La creatividad es una característica necesaria pero también hay que considerar que la financiación es un problema para crear entornos socialmente innovadores. Además, factores como la cultura asociativa, la financiación del mercado, la financiación pública en la que tienen que apoyarse hasta consolidarse y una regulación eficiente y flexible (eliminar la burocracia innecesaria) son los componentes para que fluya la IS. Otro factor predominante es el conocimiento de las necesidades y los medios y herramientas que se utilizan para obtener oportunidades como el co-design o el crowfunding, coworking o nuevos modelos como el co-housing, o el proyecto “Housing First” premiado por Vipasa y liderado por Pilar Varela.  La existencia de redes para facilitar el networking o la retroalimentación es un elemento que también hay que tener en cuenta para el desarrollo de la IS.

Algunos de los factores para medir la innovación social de un territorio son los siguientes:

Tabla 1. Factores para medir la IS en un territorio. Fuente: García-Flores y Martos, 2019 Tabla 1. Factores para medir la IS en un territorio. Fuente: García-Flores y Martos, 2019

La IS es un fenómeno que implica a muchos actores de interés en un territorio y habría que medir todas estas relaciones entre actores para profundizar en su estudio. Los actores que suelen intervenir en el proceso de innovación social son las organizaciones gubernamentales y sin ánimo de lucro, las compañías privadas, las entidades de investigación y educativas, las fundaciones, las redes y plataformas de individuos, las empresas de la economía social, y demás administraciones públicas. En general, invertir en IS es invertir en cambios que producen impactos sociales. En la siguiente figura se ilustra la red de actores involucrados en el proceso de innovación social.

Figura 1. Mapa de actores y principales indicadores involucrados en el fenómeno de la Innovación social. Fuente: elaboración propia a partir de Quintanilla et al., (2020); Nesta (2019); García-Flores y Martos (2019); Subirats (2015); Echevarría(2008) Figura 1. Mapa de actores y principales indicadores involucrados en el fenómeno de la Innovación social. Fuente: elaboración propia a partir de Quintanilla et al., (2020); Nesta (2019); García-Flores y Martos (2019); Subirats (2015); Echevarría(2008)

Se trata de alinear las acciones locales y regionales con objetivos globales a través de múltiples actores involucrados en el proceso.

Aspectos metodológicos
Uno de los factores más importantes para conocer el grado de innovación social de los territorios son las características sociodemográficas del territorio. Con el fin de corroborar esta hipótesis se procede a realizar en el siguiente apartado un análisis en ciudades europeas con diferentes poblaciones y su grado de correlación con algunas variables preseleccionadas previamente.

Para llevar a cabo este estudio se han seleccionado de forma aleatoria con criterio lógico 17 ciudades de Europa de tres tamaños de acuerdo con los criterios de URBACT (2020), divididos por grupos de población de menos de 250000 habitantes, entre 250000 y 500000 y más de 500000 habitantes. Las variables y ciudades han sido extraídas del informe europeo liderado por NESTA (2019)[1]  perteneciente al proyecto DSI4EU, con un presupuesto de 684 526 euros, de los cuales, 584 995 euros son financiados por la Comisión Europea en el programa Horizonte 20. El estudio DSI4EU se llevó a cabo en 62 ciudades europeas sobre innovación social digital. Por tanto, este informe ya realizó un estudio con indicadores verificados extrayendo las variables más importantes que se enmarcan en la IS digital. En este caso, se han seleccionado algunos indicadores y variables relacionados con nuestro objetivo principal y adicionalmente, se ha añadido los factores sociodemográficos mencionados previamente de cada ciudad analizada. El objetivo es medir la capacidad de las ciudades de soportar la Innovación social digital para poder ser proactivos y ayudar a los políticos y partes interesadas a construir ecosistemas eficientes de innovación social a través de la creación de este índice, el cual se ha desarrollado utilizando fuentes metodológicas detallados en el manual JRC/OCDE. Cada indicador tiene una ponderación que se ha extraído utilizando técnicas cuantitativas y cualitativas como entrevistas y encuestas a 114 personas expertas en el ámbito de la ISD a través de workshops europeos y 143 investigadores en esta área. Posteriormente, en este estudio se ha llevado a cabo otro tipo de métodos cuantitativos y cualitativos exhaustivos dependiendo de la variable estudiada con un total de 2284 organizaciones involucradas y 1479 proyectos trabajando en esta área en Europa[2]. Por otra parte, los datos de la variable demografía se han extraído por fuentes oficiales poblacionales de cada municipio. Entre las ciudades seleccionadas se encuentran:  Eindhoven, Ghent, Bilbao, Porto, Karlsruhe, Ljubljana, Malmo, Nice, Nicosia, Utrecht, Barcelona, Berlin, Copenhagen, Lisbon, Krakow, Hambourg y Madrid.



[1] Para saber más sobre los indicadores y variables utilizadas ver: Nesta. (2019): European Digital Social Innovation Index (EDSII). Construction Methodology. European Commission. Disponible en: www.nesta.org.uk/report/european-digital-social-innovation-index-methodology/. Consultado el 06/05/2020.

 
[2] Más información acerca de la construcción de las variables ver: European Comissión (2019).  Digital Social Innovation Ideas Bank: digitalsocial.eu/images/upload/86-DSI-Ideas-Bank.pdf#page=34. Digital Social Innovation (DSI4EU). digitalsocial.eu/ y digitalsocial.eu/viz/. ; Consultado el 15/06/2020.

Figura 2. Demografía de las ciudades objeto de estudio. Fuente: elaboración propia (2020) Figura 2. Demografía de las ciudades objeto de estudio. Fuente: elaboración propia (2020)

 Ciudades como Berlín, Madrid, Hamburgo, Lisboa, o Barcelona destacan por ser ciudades de más de 50000 habitantes y ciudades como Porto o Ljubljana son ciudades de pequeño tamaño. Las ciudades medias que se encuentran cerca de los 300.000 habitantes son las restantes; Bilbao, Eindhoven, Ghent, Nice…

Posteriormente, para conocer en profundidad la relación de las variables elaboradas y estudiadas en el informe de NESTA (2019), se ha llevado a cabo regresiones y extraído el coeficiente de correlación de las siguientes variables (todas ellas cuantitativas) detallas en el siguiente cuadro:

Figura 3. Variables destacadas objeto de estudio. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019) Figura 3. Variables destacadas objeto de estudio. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019)

Variables como la cultura ciudadana, diversidad en el sector TIC, inclusión, disponibilidad de fondos, flexibilidad financiera, acceso a la fabricación, comenzar una star up, acceso a consultores, presencia de centros de IS, o confianza en los demás son las más importantes para el estudio.

Discusión de los resultados
Siguiendo las descripciones de la metodología, se ha proseguido a realizar un análisis de las variables objeto de estudio y su relación con la variable de población (elaborada con fuentes propias de cada localidad), para conocer si a más población, mayor capacidad de innovación social. Para ello, se han extraído los índices de las variables del informe Nesta (2019) sobre innovación social digital en las ciudades mencionadas previamente y se han seleccionado diversas ciudades con diferentes poblaciones para el estudio. Los resultados se detallan en las siguientes gráficas:

Figura 4. Coeficientes de correlación relacionados con la variable población. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019) Figura 4. Coeficientes de correlación relacionados con la variable población. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019)

Esta gráfica detalla el coeficiente de correlación de Pearson de las siguientes variables; Acceso a empleados con habilidades digitales; Acceso a consultores y asesores de apoyo; Presencia de centros de investigación de IS digital; Acceso a la fabricación e instalaciones de manufacturación y servicios de IS; Presencia de apoyo empresarial centrado en lo social; Facilidades para comenzar una empresa emergente; Disponibilidad de fondos; Flexibilidad para gestión de fondos; Voluntad de adquisición del sector público y social de las pymes; Diversidad en el sector TIC e inclusividad e innovación. El coeficiente de correlación de Pearson (r) puede tomar valores entre -1 y +1. Es un método estadístico paramétrico, ya que utiliza la media, la varianza, …y, por tanto, requiere criterios de normalidad para las variables analizadas. Hace referencia a la correlación entre dos variables independientes, esto quiere decir que cuando una variable aumenta, la otra también lo hace significativamente si el coeficiente es positivo y a la inversa. Es decir, las variables X e Y están estrechamente relacionadas. En este caso, todos los coeficientes de correlación extraídos son positivos.

Se puede observar que la variable que mayor correlación tiene con la demografía es en primer lugar el acceso a la fabricación y acceso a infraestructuras como iniciativas basadas en hardware y software, acceso a equipos de fabricación de impresión 3D, cortadoras laser o estaciones de fresado que les permita crear prototipos y cocrear como espacios makers, hackerspaces y Biolabs con 0,81, un valor muy cercano a uno. Por tanto, a mayor población mayor acceso a estos servicios. En segundo lugar, destaca la presencia de centros de investigación de ISD con un valor de 0,65 y, en tercer lugar, las facilidades para comenzar una empresa emergente. Estas tres variables las debemos tener en cuenta cuando se habla de población e innovación social.

Otras variables no tan relacionadas con el tamaño de la población, pero que debemos observar es la cultura de la ciudanía o la inclusión y diversidad.

Con respecto, a la cultura emprendedora. El siguiente bloque de variables nos muestran las claves para que surja la ISD entre los ciudadanos y el gobierno.  

Figura 8. Cultura de la ciudadanía. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019) Figura 8. Cultura de la ciudadanía. Fuente: elaboración propia a partir de datos de Nesta (2019)
Figura 11. Ciudades con mayores índices de inclusión y diversidad. Fuente: elaboración propia a partir de datos Nesta (2019) Figura 11. Ciudades con mayores índices de inclusión y diversidad. Fuente: elaboración propia a partir de datos Nesta (2019)

La variable sobre el sentimiento patriótico a tu ciudad se refiere a la cohesión social e Identidad, esta medida está realizada sobre el porcentaje de encuestados que respondieron al grado de apego y raíces que tienen a su ciudad. Se puede observar que las ciudades con mayor sentimiento patriótico son Bilbao, Porto y Lisboa en primer lugar, y las ciudades con menor sentimiento patriótico son Eindhoven y Utrecht.

En cuanto a la siguiente variable del gráfico, la iniciativa del gobierno para apoyar y conducir la innovación social digital, existen diversas oscilaciones respecto a los resultados entre las ciudades objeto de estudio. Destacan Porto, Lisboa y Niza. El gobierno suele apoyar la IS con políticas de apoyo, impulsar fondos hacia la IS digital, o atrayendo inversionistas e investigadores en esta materia.

La última variable analizada de este bloque es la confianza en las personas de tu ciudad. Esta variable se basó en una encuesta realiza con escala de 1 a 10 a los ciudadanos, donde se determinaba el grado de confiabilidad que tienen las personas. Destacan las ciudades con mayor grado de confiabilidad Bilbao, Eindhoven, Ghent, Copenhague y Berlín. Sin embargo, en este caso las que menos confían en sus semejantes son Porto y Lisboa. 

La innovación social tiene la capacidad de mejorar el bienestar de los grupos desfavorecidos y de exclusión social. Lugares con iniciativas como subvenciones, educación empresarial o actividades extracurriculares son las iniciativas más frecuentes para desarrollar la innovación social. Las ciudades que más desarrollan estas iniciativas son Lisboa, Madrid, Porto, y Bilbao. Por el contrario, Berlin, Ultrecht y Eindhoven son las que menos iniciativas desarrollan en este ámbito. La otra variable analizada es la diversidad en el ámbito de las TIC. La inclusión y las habilidades digitales son fundamentales para que la innovación social digital fluya en las ciudades. Para que la Innovación social florezca debe ser inclusiva, abierta a todos y todas, independientemente de la edad, género, origen étnico, capacidad, ingreso o distrito. En este caso, se puede observar que las ciudades con mayor grado de diversidad en el sector TIC son Porto, Ljubljana, Madrid, Barcelona y Ghent. Las ciudades menos diversas son por el contrario Eindhoven, Hamburgo y Karlsruhe.

Por último, cabe mencionar que estos son algunos ejemplos de indicadores que influyen en el grado de innovación de las ciudades, pero existen más autores e indicadores que estudian este concepto.

Algunas reflexiones
 La IS es un tema complejo y debe tratarse en base a un fenómeno y no solamente a una definición. Se puede concluir que, aunque la IS es un concepto antiguo, la definición es difusa depende del ámbito de aplicación y del público al que va dirigido. Las ciudades inteligentes son ciudades socialmente innovadoras. La IS es invertir en la calidad del empleo e invertir en ciencia y en cultura para sus ciudadanos y para las empresas locales pertenecientes a ese territorio. La innovación social puede ser aplicable no solo a ciudades, sino también a poblaciones de pequeño tamaño como áreas rurales. Sin embargo, este estudio nos ha permitido aclarar algunos indicadores y variables que dependen del grado de condensación de la población para cartografiar los principales requisitos y variables a tener en cuenta para un correcto desarrollo.

Gracias a este estudio, se ha profundizado en el desgranamiento de los actores implicados, factores y principales indicadores que son clave para poder llevar a cabo un proceso de innovación social exitoso en una comunidad. La ciudadanía, los organismos locales, las empresas pertenecientes al tercer sector de la economía social, entidades no lucrativas como fundaciones, ONG, cooperativas y mutuas, así como escuelas tecnológicas, de diseño, universidades, institutos de investigación, y las administraciones públicas locales y regionales son los responsables de crear alianzas y redes de colaboración para crear nuevos mecanismos y procesos de IS e ISD locales. En este sentido, destacan los eventos y formas de participación ciudadana triple y cuádruple hélice como una herramienta rápida para solución de problemas complejos. Se ha demostrado cómo las variables demográficas y ubicaciones geoestratégicas influyen en el desarrollo de la IS de los territorios, pero también hay que tener en cuenta que la población debe implicarse y estar preparada para la IS. Algunas variables como el orgullo de identidad y el sentimiento patriótico, la confianza, el voluntariado o la cooperatividad, influyen positivamente en el desarrollo del proceso de IS. Estas variables unidas a un dinámico apoyo gubernamental y una cultura empresarial de cooperativismo son las claves para lograr una ciudad sostenible y responsable. La ciencia es parte de la cultura de una sociedad. No debe haber enfrentamientos entre la cultura literaria, artística y científica, sino que estas son complementarias y dependientes.

Se recapacita, que las cooperativas son una forma jurídica en desuso que solía utilizarse solamente en sectores primarios. Sin embargo, esta forma de emprendimiento puede ser una salida al desempleo y a la competencia con empresas de base tecnológica en el exterior, pero con el fin de dar soluciones a problemas de las empresas pertenecientes al sector primario o del sector servicios. El asociacionismo y la cultura cooperativa son una alternativa ante la fuerte dependencia internacional y el abastecimiento de recursos. Se plantea un cambio de mentalidad social para la unión de pequeños emprendedores y empresarios y lograr cambios económicos con sentido común e intereses socialmente responsables. Subirats (2015) también subraya la existencia de clase creativa y del conocimiento como determinante para que fluya la IS en los territorios y la digitalización como herramienta para luchar contra la pobreza y la inclusión social. Es importante de cara a futuras investigaciones realizar acciones comparativas en ciudades de similar tamaño poblacional y de ubicación (por ejemplo, si disponen o no de puerto comercial, ya que las ciudades creativas en su mayoría son ciudades portuarias e influyen positivamente en la IS).

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