Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias
 

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TIC por el envejecimiento activo en Asturias: Formación tecnológica para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

A continuación, se expondrán los objetivos de los programas de la Fundación orientados a la reducción de la brecha digital correspondiente a las personas mayores.

El programa Expertclick.org tiene tres objetivos principales: 1) formar a 1000 personas mayores de 55 años en todo España en relación a las TICS con el fin de fomentar su participación, comunicación y mejorar su calidad de vida; 2) Fomentar y visibilizar una imagen positiva de las TICS por parte de las personas mayores, y; 3) Detectar y atender las necesidades de las personas mayores respecto a la TICS. Este proyecto se extiende en todo el territorio nacional haciendo especial hincapié en las zonas rurales.

El proyecto “Conectados: personas mayores derribando la brecha digital en tiempos de Coronavirus” por su parte, se orienta principalmente al territorio de Andalucía. Tiene los mismos objetivos que el programa que tiene lugar en el Principado de Asturias y que definiremos a continuación, con la diferencia de que sus contenidos se adaptan a las herramientas tecnológicas propias de esa Comunidad Autónoma, como puede ser aquella que gestiona las citas médicas en la Junta de Andalucía.

Así, el programa, “TIC por el envejecimiento activo en Asturias”, tiene como finalidad última formar a 600 personas mayores en el uso de herramientas digitales de comunicación, ocio creativo, gestiones administrativas y compras en la red a través de 50 formaciones presenciales o virtuales. En este sentido, debemos señalar nuevamente que nos enfrentamos a una triple brecha: la brecha digital, la brecha geográfica y la brecha generacional.

Por un lado, entre los objetivos del programa destaca el de mejorar la autonomía personal, la salud y la autoestima de las personas mayores de 55 años, y empoderarles digitalmente para que ganen seguridad en situaciones de alarma social, a la vez que contribuimos a la reducción de la brecha digital en el Principado de Asturias.

Otro de los objetivos centrales de “TIC por el envejecimiento activo” es mejorar la calidad de vida de las personas mayores, especialmente de aquellas que se encuentran en una situación de especial dificultad, con la vista puesta en favorecer un envejecimiento activo y saludable. Así, en términos generales, Juste et al. (2015: 339) afirma que “las TIC permiten a las personas mayores aumentar y mejorar su desarrollo individual y social, así como optimizar su calidad de vida desde los puntos de vista técnico, económico, político y cultural”. Por consiguiente, permite mantener la autonomía personal a la vez que apoya la interacción y la participación siendo, estrechamente relacionado con las redes sociales. Éstas no han de ser solamente entendidas desde el punto de vista tecnológico sino en el sentido más amplio del concepto (Poveda-Puente et al., 2015). En este aspecto, nos aproximamos al elemento de autonomía, aprendizaje y socialización que forma parte del nuevo paradigma propuesto por Casamayou y González (2017) anteriormente presentado. 

Rivoir (2019) apoya lo previamente mencionado sin, sin embargo, dejar de aportar el matiz de que esa introducción de las TICs en la cotidianidad de las personas mayores

·..no proporciona[n] bienestar en forma automática, sino que es necesario lograr un uso consciente, atento, reflexivo, moderado, respetando los contextos relacionales (Colombo et al., 2015 en Rivoir, 2019:  55).

 Asimismo, refiriéndose a una bibliografía diversa, la misma autora (Rivoir, 2019) afirma que depende también de las ganas que tengan las personas mayores de aprender las TICS y de integrarse en la sociedad, en general, y a través de éstas, en particular.

Esto se alcanzará si, tal y como lo indican Martínez y Rodriguez-García (2018: 4), se brindan las herramientas suficientes a las personas mayores para que éstas puedan reconocer en las nuevas tecnologías una “gran fuente de oportunidades comunicativas, informativas, administrativas, transaccionales, de ocio y entretenimiento” y utilizarlas con tales fines de la forma más adecuada posible.

Además, será, tal y como venimos viendo, de gran importancia tener en cuenta, la situación económica, los lazos sociales y el capital cultural además de los intereses personales, entornos de vida y el contexto laboral, sin dejar de considerar aspectos psicológicos y limitaciones físicas (Rivoir, 2019) de las personas a quienes estos talleres están destinados.

Por otro lado, y como objetivos secundarios del programa, figuran la realización de una campaña de comunicación para sensibilizar a 10.000 personas; involucrar a una decena de entidades e instituciones especializadas en el desarrollo del programa o informar y movilizar a una veintena de nuestros cibervoluntarios y cibervoluntarias para apoyar en el desarrollo de esta iniciativa.

Como podemos observar, los pilares principales de estos programas son, por una parte, la formación para animar y fomentar la participación, la comunicación, el ocio y las gestiones tanto administrativas como las compras. Todo lo cual, ayuda a su vez, a colocar las TICS y su uso en otro espacio del imaginario colectivo de las personas mayores respecto a estas herramientas modernas. Esto es fundamental ya que si no se realiza este desplazamiento en la concepción de las TICs por parte  de este colectivo (y cualquier otro), por muchas formaciones que se realicen, éstas no lograrán el objetivo buscado al no poder colocarlas como relevantes en su vida diaria. Pues,

[L]a autopercepción y visión de la vejez que la persona tenga influye [...] en el logro de adquisición de competencias y apropiación de las TICs. La disminución física, la inferioridad de condiciones frente a otras generaciones, la dependencia, se transforman en barreras para el uso de Internet y las TICs (Rivoir et al., 2019 en Rivoir, 2019: 57).

Así, si no se trabaja en esta autopercepción a la vez que en el desarrollo de las competencias en sí, se perpetuará la exclusión de este colectivo a una gran parte de las interacciones que tienen lugar en la sociedad hoy en día.

En este sentido, tal y como recalcan Casamayou y González (2017: 204), es importante que tenga lugar una apropiación real de las TICS:

Apropiarse implica para personas o colectivos hacer propias, incorporar de acuerdo a las propias necesidades e intereses las tecnologías en la vida cotidiana produciendo transformaciones. Este proceso puede darse de diferentes formas, no tiene por qué ser lineal ni continuo, se pueden presentar diferentes trayectorias (Casamayou, 2016). El modelo propone cuatro tipos considerando dos dimensiones: por una parte lo instrumental, la destreza en el uso; y por otro la atribución de sentido.

Metodología seguida para la realización de estas sesiones

Debido a la Covid-19, a las recomendaciones sanitarias y a la edad de las personas participantes en este programa de formación en competencias digitales, todas nuestras actividades formativas se han impartido de forma telemática en Asturias. Esto repercutió en cierta dificultad añadida al proceso de formación en sí. Es por ello que en cuanto volvió a ser posible, las entidades colaboradoras que tenían salas, organizaban las sesiones con las personas mayores de forma presencial teniendo a una persona ciberformadora impartiendo la formación online.
Para implementar el programa y lograr los objetivos del mismo, se elaboró una metodología específica, adaptando todos los materiales formativos al entorno digital para capacitar personas mayores en el uso de distintas herramientas digitales y tecnológicas.

Teniendo en cuenta las brechas anteriormente citadas, un 20% de las actividades se realizan en las zonas rurales y el programa siempre tiene en cuenta la perspectiva de género, con un mínimo del 50% de mujeres entre las personas beneficiarias de estas actividades formativas.

Las formaciones han tenido una duración de cuatro horas en total, dividiéndose los contenidos en dos sesiones de dos horas cada una:

-       Ciberformación sobre herramientas de ocio creativo y comunicación: Un taller básico donde se da a conocer y se forma sobre el uso de herramientas de comunicación en internet, hacer videollamadas y acceder a plataformas para disfrutar y aprovechar de su tiempo de ocio creativo en la red.

-       Ciberformación sobre herramientas para realizar compras online y hacer todo tipo de trámites de gestión administrativos, poniendo el foco sobre los socio-sanitarios, para mejorar la calidad de vida en su día a día y prevenir la dependencia.

Ambos talleres cuentan con un elemento transversal y común, relacionado con la seguridad digital y la prevención de fraudes y estafas en la red para generar confianza entre los participantes.

Claro está que además del propio contenido impartido, la forma en la que esto se hace y las características que han de tener las personas formadoras es tan importante como el contenido en sí tal y como nos lo indica Rivoir (2019: 59-60):

Los mediadores constituyen un elemento central en el proceso de apropiación de las personas mayores. Tanto sean del ámbito formal a través de profesionales a cargo de cursos o talleres (Luque, 2007), o del aprendizaje intergeneracional (Aldana et al., 2012) [...] Los mejores resultados se encuentran cuando la persona a cargo de la formación da contención, escucha, tiene paciencia y respeto a la diversidad de situaciones y personas. Cuando se estimula la confianza en el aprendizaje, y se apuesta a las capacidades de superación y también a partir el aprendizaje con sus pares (Aldana, et al., 2012; Luque; 2007; Del Prete, Gisbert Cervera & Camacho Martí (2013).

Este elemento está profundamente tenido en cuenta por parte de la Fundación a la hora de organizar las sesiones de formación y no sólo cuando se trata de formaciones a personas mayores. En este sentido, especificidades a tener en cuenta según el colectivo al que va dirigida la formación están proporcionadas a la persona voluntaria que impartirá ésta.

Como parte del proceso metodológico, TIC por el envejecimiento activo incluye una evaluación continua por parte de los participantes. Los elementos a ser evaluados son los siguientes: la satisfacción respecto al contenido; la persona cibervoluntaria que haya impartido la formación; la opinión respecto a la formación en sí; si las expectativas se han alcanzado; si la recomendaría a otra persona y se deja la posibilidad de realizar algún comentario abierto. Estos se definieron en base a que aportan la información más útil para mejorar los procesos de formación impartidos por la Fundación. Además, se consideran fáciles de evaluar por parte de las personas participantes. Cabe considerar que el número de respuestas recolectadas en las formaciones realizadas hasta el día de hoy han sido un poco escasas debido a que pedir a las personas que las realicen cuando la actividad tiene lugar online es más tedioso que cuando la formación se realiza en formato presencial ya que no podemos incidir de la misma manera sobre la persona para que las conteste.

Una evaluación se realiza también a las personas cibervoluntarias y a las entidades colaboradoras a través de distintos cuestionarios online. Asimismo, al término del programa se hará una evaluación final.

Las evaluaciones a ser respondidas por las personas formadoras se mandan a su cuenta de usuario de la web de la Fundación de  forma automática al finalizar dicha actividad.

Los elementos evaluados en éstas por parte de las personas cibervoluntarias son los siguientes: interés de los asistentes; interés de la actividad realizada; entidad beneficiaria; organización; materiales utilizados; nivel de satisfacción en general.

En cuanto a los elementos evaluados por las entidades colaboradoras, se trata de los siguientes: interés de la actividad realizada, los cibervoluntarios, la organización, los materiales utilizados, el nivel de satisfacción en general.

Resultados obtenidos de este proceso

Hasta la fecha, se han ofrecido un total de 17 talleres formativos en 9 entidades, en los que se ha capacitado y formado en el uso de las nuevas tecnologías y de distintas herramientas digitales a un total de 142[1] personas mayores de 55 años residentes en Asturias. Entre las entidades que han solicitado la formación figuran el Ayuntamiento de Aller, el Programa Rompiendo Distancias Oscos Vegadeo, la Fundación Patronato San José o la Asociación de Enfermos de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Asturias (AENFIPA).

Los resultados de los cuestionarios de evaluación realizados a las personas participantes han sido los siguientes[2]:

Respecto a la satisfacción del contenido, la media de las respuestas contestadas es del 5,2/6 siendo, así, la respuesta es muy satisfactoria. En cuanto a la opinión que tienen las personas participantes que han respondido al cuestionario de satisfacción sobre la persona que ha impartido el taller, observamos una puntuación de 5,3/6, siendo este resultado muy positivo también. Respecto a la opinión sobre la formación en sí, la nota es de 5,4/6 y todas las personas participantes afirmaron que la formación alcanzó sus expectativas y que la recomendaría a otra persona. En general el taller cumplió las expectativas que tenían y lo recomendarían a otras personas. Los comentarios abiertos reflejan estas puntuaciones con los matices que para algunas personas los contenidos resultaron más complejos y para otras, más sencillos. Esto nos indica que aunque, en un momento dado, la información esté dirigida a un grupo particular de personas que aparentemente tienen las misma características, en la práctica, es importante tener en cuenta su heterogeneidad. Se observa así, aquello definido en la sección 2.3.

Los resultados de los cuestionarios realizados a las personas cibers[3] que hayan llevado a cabo los talleres ha sido los siguientes:

Respecto al interés de las personas asistentes, en general ha sido evaluado de forma muy positiva con 4,5/5, de la misma forma que la actividad realizada con 4,1/5. La organización de las sesiones en sí y los materiales utilizados recibieron, por su parte, la puntuación de 4/5.

Entrevistas realizadas a dos personas voluntarias impartidoras de estos talleres nos permiten no sólo entender mejor lo que se encuentra detrás de estas cifras sino también profundizar en torno a las cuestiones abordadas a través de esta evaluación. La primera persona entrevistada (F1) tiene más de 30 misiones a su activo cuyas temáticas principales son la digitalización de las personas mayores así como el desarrollo de las competencias digitales para el emprendimiento online. La segunda persona entrevistada (F2), por su parte, tiene más de 55 misiones realizadas. Éstas están relacionadas principalmente con la ciberseguridad en el colectivo jóven, el emprendimiento digital y la adquisición de competencias digitales para las personas mayores. Así, observamos como ambas tienen bastante recorrido y así experiencia desde la cual transmitirnos su visión sobre la evaluación del tipo de acciones que aquí nos ocupan.


Notas aclaratorias:
[1] El día 15/11/2021.
[2] cabe destacar que de las 142 personas que participaron de los talleres hasta el 15/11/2021), sólo 21 rellenaron el cuestionario de evaluación. Al haber sido éstas principalmente impartidas en remoto, dificulta la recolecta de este tipo de datos.
[3] cabe destacar que de las 10 personas cibervoluntarias que dirigieron los talleres, sólo 6 rellenaron el cuestionario de evaluación. Éste se suele mandar a los diferentes participantes al terminar el taller, y como se puede observar no todas tienen la costumbre de rellenarlo, al no ser mandatorio.

En primer lugar, en cuanto al colectivo objetivo de estas formaciones, se afirma lo que se destacó en la revisión bibliográfica: es importante no considerar a las personas mayores como un colectivo heterogéneo. Así, según la experiencia previa que tienen con las TICs y el uso que hayan podido realizar de éstas, las personas mayores tendrán, lógicamente, mayor o menor necesidad e interés de profundizar algunos temas. No obstante, resulta importante destacar que la mayoría de las personas que se apuntan a estos talleres muestran cierta necesidad de profundizar su conocimiento en torno a las herramientas digitales existentes hoy en día aunque tampoco se encuentran en una situación de extrañamiento total. Así, según F2

“no tienen dificultad, o sea, se veían aplicados, para ellos no era tampoco algo, digamos extraños, sino… bastante familiar y bueno, será también trabajar con esto entonces les hace fácil entender el uso de las tecnologías.”

Asimismo, según las dos personas formadoras entrevistadas, su mayor interés reside en aprender a manejar cómodamente herramientas de videollamadas con el fin de poder comunicarse con facilidad con familiares. Es por esta razón que se suele insistir en ese tipo de herramienta tecnológica:

“En el WhatsApp insistimos mucho porque es el más práctico para estas personas de la edad madura [...]” les vino como anillo al dedo [dentro de la situación de la COVID-19] conocer estas herramientas porque justamente muchos comentaban que era para conversar con sus nietos, sobre todo con los nietos y por eso insistían tanto en la parte del WhatsApp porque es el que más utilizaban”. (F2)

Pero no sólo, ya que:

“lo que les preocupa en general es lo de las videoconferencias, lo de las fotos, lo de localizar sitios, no navegar en coche que también puede ser pero… la localización de sitios… y lo del tema de los bancos. Pero dar una aproximación realmente sencilla.” (F1)

Si bien en algunos casos, parece observarse que ya han recibido algo de guía para ello por parte de familiares, alguien del vecindario o de entre sus amistades, no parece suficiente para establecer una rutina respecto a ello. El concepto de rutina es muy importante para las personas que aprenden ya que, tal y como dice uno de los formadores:

 “Las personas mayores, todas tienen a su hijo, su sobrino, su nieto, su vecino, su amiga, su no sé qué, que les enseñó a hacer una cosa, les enseñan a hacer esa cosa, la hacen y no la vuelven a hacer hasta dentro de 8 meses [...] esto no es fácil ni difícil, es una cuestión de hábito [...] las herramientas son sobre todo cuestiones de uso” (F1).

La importancia de que los contenidos se practiquen con cierta frecuencia es igualmente algo destacado por F2 y es un elemento subrayado a lo largo de los talleres.

En cuanto a los materiales, tal y como se observa, su evaluación es muy positiva ya que permite poner una buena base para impartir dichos talleres. Esta base ha de verse adaptada y simplificada según las características de las personas participantes; además de la adaptación requerida por la propia evolución de las TICs y del conocimiento de las personas respecto a éstas. Así, recordemos la necesidad de aportar la visión de heterogeneidad a un grupo demasiadas veces homogeneizado en el imaginario colectivo de la sociedad en la que vivimos. En relación a la sesión misma, los formadores destacan la importancia de poder adaptar el contenido un poco sobre la marcha, dependiendo de las reacciones recibidas a la hora de impartirlos. Además, resulta importante centrar los contenidos. “Dentro de lo posible y dentro del guion distribuir los tiempos y los esfuerzos en función de lo que voy observando de la reacción”.(F1)

Además, resulta importante partir de su realidad, de las cosas que más les interese: “hay que ponerle cosas que tenga en el teléfono y que sean fáciles de utilizar y que a ellos les interese”.(F1) En este sentido, es importante centrarse en elementos prácticos y no tanto técnicos.

La relación que se establece con la entidad beneficiaria se evalúa en 3/5. Este punto puntúa de forma genérica qué les ha parecido, cómo se han organizado, si han sido colaborativos. Las dos personas entrevistadas valoraron muy positivamente la colaboración con las entidades participadoras. Definitivamente, la evaluación general de las sesiones, es bastante positiva ya que se eleva a 4,2/5.

Al estar mandado a posteriori y no ser algo obligatorio, en el caso de las entidades, recibimos dos evaluaciones a través del cuestionario electrónico. Así, observamos que califican el interés de las personas asistentes y el interés de la actividad realizada con un 4,7/5. La parte más organizativa y la valoración de los materiales utilizados recibe la misma puntuación de 4,7/5. En cuanto a los cibervoluntarios que impartieron los talleres, en el caso de estas tres evaluaciones, su evaluación es la máxima, al verse puntuado de un 5/5. Lo cual nos lleva a una valoración general en cuanto al nivel de satisfacción de 4,7/5.

Para profundizar en torno a estos datos, se realizó una entrevista por “zoom” con una técnico de alguna de las entidades colaboradoras (E1) con el fin de recibir sus apreciaciones. A través de esta entidad colaboradora, se desarrolló la actividad en 4 municipios. Unas 25 personas participaron de este programa divididas en grupos pequeños, cada uno en su territorio. En general le pareció que fue “muy bonita la experiencia, muy interesante y muy recomendable”. Así como en primer momento le resultó al grupo un poco extraño el realizar la sesión online, se familiarizaron bastante rápido a este modo de hacer. “

"… sí que conocen la aplicación WhatsApp y sí que la utilizan en estos tiempos para comunicarse con la familia, hacen vídeollamadas, es lo que más podían conocer pero bueno eso de reuniones por vídeoconferencia y escuchar a un voluntario, eso les llamó muchísimo la atención.” (E1)

Un elemento poco mencionado hasta ahora pero de mayor importancia, tal y como vimos en el punto 3.2., es que la realización de este tipo de talleres en los espacios rurales, no sólo cumple la función de aprendizaje, sino que, de alguna forma, se trata también de una forma de unir en un mismo espacio, aunque sea virtualmente, a personas comúnmente aisladas. Hecho acentuado por la situación de la COVID-19.

“Pero como estábamos todos tan aislados, como estábamos todos en nuestro territorio, como encima esta población era vulnerable fue una oportunidad muy bonita de verse y encima ver esta función que es, ver a la gente y tener reuniones y encima dar una formación.” (E1)

Asimismo, al abrir esa posibilidad de realizar estas conferencias online, se abrió un mundo para las personas participantes ya que de repente, según E1, vieron las barreras geográficas desvanecerse.

“Creo que había una chica que era de Mallorca, otro de Valencia, otro en Asturias. De vernos, eso, ese momento de presentación de ver de dónde somos cada uno, también es bonito. “Mira yo estoy aquí en este territorio rural, y tú estás allí…” y eso está guapo para la persona mayor porque no está habituada.”(E1)

El hecho de que se haya impartido con la persona formadora actuando online, requirió de cierta organización a nivel de la entidad pero nada que no pudiese verse superado.

En cuanto a los contenidos, se refleja también aquello subrayado por las personas formadoras en cuanto a la necesidad de practicidad de los contenidos impartidos.

“Pero necesitamos más práctico y particular porque al final cada uno… porque hay uno que lo maneja más, otro que lo maneja menos y claro ya tienes que dedicarte personalmente…”(E2)

En cuanto a la relación con la persona formadora y yendo en la línea de lo expuesto anteriormente, se valora mucho el hecho de que después de explicar las herramientas de forma más teórica, se pongan ejemplos reales y se practique con lo aprendido durante la formación.

En cuanto a los contenidos mismos, destaca la importancia de no caer en estereotipos. En este sentido, resalta, nuevamente, la importancia de no homogeneizar un grupo heterogéneo y de adaptar los ejemplos al colectivo. En este sentido, volvemos un poco a la necesidad de hacer los contenidos lo más prácticos posibles.

“Si es dirigido a  mayores, pensar en cosas que hay en internet para mayores.   Por ejemplo, lo que hay para la memoria, que alguno sí que lo dijo he, mmm, aplicaciones y utilidades de la red pensando en mayores. Yo hubiera puesto ejemplos de personas mayores que son youtubers.”(E1)

En conclusión y partiendo de su experiencia con personas mayores viviendo en zonas rurales, E1, subraya la importancia de las tecnologías en la reducción de la soledad que este colectivo puede padecer, sobre todo en los tiempos que corren.

“ya te digo con el simple hecho de participar y la parte de ocio, la terapeuta, había una oportunidad de conectar con la comunidad con lo que hacíamos, y eso fue lo que hizo la experiencia muy bonita a la vez. Porque ya te digo, fue en esa época de parón que hizo pensar a mucha gente mayor la necesidad de usar esas nuevas tecnologías… porque hasta el momento, tú imagínate lo que es habitar en una zona rural, eeee, no es lo mismo que en las ciudades y ellos la tecnología, un ordenador, pues no lo requieren, en su día a día, no necesitan a un ordenador. Están con la huerta, están con la familia, está relativamente cercana.” (E1)

A través de esta evaluación numérica y más cualitativa, observamos cómo este tipo de actividades está muy positivamente valorada, tanto a nivel de conocimiento como a nivel social y de encuentro con las personas. A nivel práctico, uno de los elementos elevadamente valorados e importantes a tener en cuenta es la adaptación de los materiales a las características del grupo al que el taller va dirigido además de reforzar su lado práctico.

La próxima sección tiene el objetivo de presentar las lecciones aprendidas.

Discusión y lecciones aprendidas

En general, podemos observar y reafirmar la necesidad de la realización de estos talleres tanto a nivel de aprendizaje de competencias digitales como en la oportunidad de socialización. que surge de éstos, desarrollándose presencialmente u online.

Profundizando en las lecciones aprendidas, con el fin de poder sacar el mayor provecho de estas sesiones, es importante adaptar lo máximo posible el contenido a las personas participantes y no quedarse con la información que podamos suponer de las etiquetas que puedan ir adjudicadas a un colectivo en particular. Esta adaptación se puede hacer desde la convocatoria misma, especificando de forma más precisa los prerrequisitos de la misión o al empezar la sesión para tener una mejor fotografía del grupo al que se va a impartir el taller y así, adaptar el contenido de forma dinámica. Esto último requiere cierta capacidad adaptativa por parte de la persona que vaya a impartir el taller.

Otro elemento importante para asegurar el éxito del taller es poner el énfasis en su practicidad y enfocarse a dar menos contenido pero con mayor profundidad. Este hecho requiere, tal y como el anterior, de cierta habilidad por parte de la persona formadora. Es importante, antes de realizar los talleres, ponerse al día de la relación de las personas mayores con las TICs y de delimitar, de alguna forma, el campo de acción que quiere abarcar el taller desde la practicidad.

Más allá de la relación del colectivo con las TICs, es importante tener en cuenta que las propias tecnologías evolucionan muy rápidamente y que los materiales impartidos se tienen que poner al día con la frecuencia necesaria.

De la evaluación realizada por una entidad colaboradora, ha de destacarse el hecho de que realizar este tipo de talleres va mucho más allá del aprendizaje ya que resulta en una herramienta para salir del aislamiento.

Otros de los puntos a tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de talleres es que requieren de cierta organización interna a nivel de preparación de dispositivos y conectividad, sobre todo si el taller se da de alguna manera teniendo a personas participando en remoto. En cuanto a la conectividad, no se refiere únicamente al acceso a internet sino al propio manejo que tiene el colectivo objetivo para poder conectarse.

Conclusiones

Debido a la pandemia y a las restricciones sanitarias, en 2020 fuimos muy rápidos en trasladar toda nuestra actividad formativa de presencial a online. Nuestra capacidad de adaptación, unida a nuestro espíritu de colaboración, nos ha permitido seguir creciendo como entidad de referencia en la transformación digital con impacto social y poder acercar la tecnología a cada vez más y más personas.

La mejor definición de la motivación que hay tras el programa formativo TIC para el envejecimiento activo es la que da el psiquiatra Luis Rojas Marcos: “Internet es positivo porque nos une, nos conecta, incluso a las personas mayores. Y estar conectados prolonga la vida y no solamente en años, también añade vida a los años”.
Con estos conceptos en mente, nuestro objetivo último es empoderar a todas las personas, en este caso a las mayores de 55 años en Asturias, para que puedan seguir conectados con su día a día, mejorando sus oportunidades de desarrollo personal, social, económico, cultural y educativo.

 

Bibliografía

Casamayou, A. & González, M.J.M. (2017). Personas mayores y tecnologías digitales: desafíos de un binomio. Psicología, Conocimiento y Sociedad, 7(2), 199-1226. doi.org/10.26864/pcs.v7.n2.9

Instituto Nacional de Estadísticas (INE) (Ed.) (2021). Índice de envejecimiento de la población española por Comunidades Autónomas. Indicadores de Estructura de la población. bit.ly/3njeDjO

Juste, M.R.P., Carballo, J.G.S., & López, B.R. (2015). Las personas mayores y las TIC. Un compromiso para reducir la brecha digital. Pedagogía Social. Revista Interuniversitaria, (26), 337-359. doi.org/10.7179/psri_2015.26.13

Martínez, N., & Rodriguez-García A.M. (2018). Alfabetización y competencia digital en personas mayores: el caso del aula permanente de formación abierta de la Universidad de Granada (España). Revista Espacios, 39(10), 37-53. bit.ly/30rDf1n

Poveda-Puente, R., Hernandis, S.P., Pérez-Cosín, J.V., & Lois, J.M.B. (2015). Personas mayores usuarias habituales de Tecnología de la Información y la Comunicación: análisis del perfil. Azarbe, Revista Internacional de Trabajo Social y Bienestar, (4), 51-58. bit.ly/3ovQxSp

Rivoir, A. (2019). Personas mayores y tecnologías digitales. In A.L. Rivoir & M.J. Morales (Eds.), Tecnologías digitales. Miradas críticas de la apropiación en América Latina (pp. 51-58). CLACSO. doi.org/10.2307/j.ctvt6rmh6.6

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