Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias

Subir al inicio de la web

Programa de Transición a la Vida Adulta:  ITACA

Flechas

Marta del Arco Fernández. Diplomada en Magisterio y Educadora Social. Jefa de la Sección de Centros de Menores. Instituto Asturiano para la Atención Integral a la Infancia y a las Familias.

Víctor García García. Diplomado en Trabajo Social por la Universidad de Oviedo. Experto Universitario en Peritajes Sociales por la UNED. Coordinador del Programa ITACA.

Joaquín José Suárez Aguirre. Licenciado en Psicología por la Universidad de Oviedo. Máster Oficial de Investigación en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la Universidad de Almería. Máster en Terapias Contextuales: Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Psicoterapia Analítica Funcional (FAP) por el Instituto ACT – Madrid. Psicólogo del Programa ITACA.

Resumen:

La transición a la vida adulta es una etapa relevante en el ciclo vital de cualquier persona y requiere de la capacidad para emanciparse económicamente. La emancipación económica suele estar condicionada por la obtención de un trabajo remunerado que se pueda mantener en el tiempo. Y para mantener el trabajo hay que tener incorporadas competencias personales de autonomía y responsabilidad en la toma de decisiones. Según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, en 2019 tan sólo el 18,5% de los jóvenes españoles menores de 30 años han podido emanciparse, este porcentaje se reduce aún más en jóvenes menores de 24 años. La precariedad laboral y el alto coste de la vivienda son la causa principal de estos datos. Los jóvenes provenientes del Sistema de Protección, al cumplir la mayoría de edad, han de enfrentarse a desafíos mayores al carecer de redes sociales sólidas, personas de referencia y/o modelos en su ámbito familiar. Por ese motivo, es de vital importancia la implementación de programas que proporcionen apoyos durante ese proceso vital: ITACA.


Palabras clave: transición, vida, adulta, autonomía  , menores tutelados, jóvenes, protección, Itaca.

Introducción

El sistema de Protección de Menores en la comunidad autónoma del Principado de Asturias  y en concreto el acogimiento residencial, se caracteriza por su histórico apoyo a los jóvenes que cumplían la mayoría de edad en el  centro,  tenían un proyecto vital y carecían de apoyos familiares, prolongando de esta forma la estancia en el centro de referencia. Con el tiempo se fue trabajando para dar contenido a  una de las finalidades de la medida de protección: PREPARACIÓN PARA LA VIDA  INDPENDIENTE, con un programa propio “Para Empezar” que se desarrolla desde los 16 años y que tiene como eje la autonomía . Como complementación y continuación, en el año 2009, se desarrolla el programa Ítaca. Este programa viene refrendado en el  año 2015, con la modificación introducida en Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero de Protección Jurídica del Menor, por la Ley 26/2015 de 28 de julio de modificación del Sistema de Protección a la Infancia y a la Adolescencia, que incorpora la obligación del desarrollo de programas  dirigidos a los jóvenes que estén y hayan estado bajo una medida de protección.

Los jóvenes que alcanzan la mayoría de edad en acogimiento residencial carecen habitualmente de apoyos familiares y de otras redes de apoyo para poder trazar un proyecto de vida .Suponer que, en la sociedad actual, una persona al cumplir la mayoría de edad está en condiciones de afrontar la vida adulta y todo lo que ésta conlleva, sería partir de un supuesto alejado de la realidad máxime, si tomamos en consideración las edades reales de emancipación del resto de jóvenes de su generación, aportados por el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España. De este modo el sistema de protección debe acompañar y apoyar  los procesos individuales de los jóvenes que han estado viviendo en los centros. El programa ha atendido hasta la fecha a un total de 168 jóvenes, De esta forma, el Programa, se ha conformado como un espacio para el aprendizaje de la toma de decisiones propias, responsables y alineadas con sus objetivos y valores personales en la que, lógicamente, tiene que existir el margen para equivocarse y rectificar. La evidencia, tras la experiencia acumulada durante estos años, demuestra que, aquellos jóvenes que elaboran y asumen su proyecto vital como propio, tienen mayores probabilidades de éxito y mayor capacidad para ajustar su comportamiento a las necesidades y exigencias de un contexto cambiante. Itaca, ha de ser entendido como el punto de partida sobre el que cimentar los primeros pasos del proceso de transición a la vida adulta, que debería consolidarse a lo largo de todo el proceso vital del joven.

Población destinataria

Menores en acogimiento residencial que alcanzan la mayoría de edad en un centro, que no cuentan con  apoyos familiares y que tiene un proyecto de vida , trabajado en su fase previa de preparación para la vida independiente. El programa es voluntario y la solicitud de participación en el mismo tiene que venir conformada por el propio joven y su centro de referencia. La asignación al programa le compete a la Sección  de Centros de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, así como la coordinación y el seguimiento.

Objetivos

Los objetivos generales y transversales son:

  • La adquisición de las habilidades y conocimientos necesarios para la vida independiente de los/ as usuarios/ as.
  • La formación, como base imprescindible, para posibilitar una posterior inserción laboral.
  • Cobertura de las necesidades básicas (alimentación, vivienda, formación, sanitaria, etc.).
  • Dar continuidad a la labor socioeducativa, iniciada en el centro de menores
  • Aprendizaje de las habilidades necesarias para la realización de gestiones administrativas tanto por medios presenciales, como electrónicos.
  • Inserción laboral como medio imprescindible para alcanzar una autonomía  con garantías.

Los objetivos específicos tendrán la finalidad de acercar a los usuarios/as a la consecución de las metas principales del Programa y estarán en relación con los objetivos generales aunque, debido al carácter individualizado de la intervención, estos puedan diferir en cada caso:

  • Control y realización autónoma de los trámites administrativos personales.
  • Administración eficaz de un presupuesto económico.
  • Aprendizaje de las habilidades sociales necesarias para la convivencia, tanto en los pisos, como en una comunidad de vecinos.
  • Conocimiento de los recursos comunitarios.
  • Gestión autónoma de las citas personales.
  • Adquisición de hábitos de vida saludables.
  • Obtención o mejora de la cualificación profesional mediante la realización de cursos de formación para el empleo.
  • Realización o finalización de ciclos formativos reglados (Grado Medio, Grado Superior y Universitarios) y obtención del consiguiente título profesional.
  • Conocimiento y manejo de las herramientas disponibles para la búsqueda activa de empleo.
  • Gestión autónoma de la demanda de empleo.
  • Adquisición de las habilidades necesarias para desenvolverse eficazmente en las entrevistas de trabajo.

Los objetivos específicos se programan y se consensuan con el joven,  de forma progresiva, adecuándolos, de esta forma,  a la singularidad de cada usuario/a.

Cobertura económica

Itaca proporciona una manutención mensual y la cobertura de todos los gastos derivados de la vivienda, en modalidad de piso compartido con otros jóvenes usuarios/as del Programa o con personas ajenas al mismo, además costea otros gastos relacionados con las actividades formativas en las que estuvieran inmersos los/as usuarios/as, tasas administrativas, gastos médicos y de farmacia o cualquier otro que se considere necesario para el cumplimiento de los objetivos planteados.

La cobertura de las necesidades materiales, se conciben como un medio para alcanzar un fin y en modo alguno se pueden entender como la finalidad del Programa.

Metodología

La metodología empleada con el fin de alcanzar los objetivos programados y que orientarán la acción profesional, se concretan en una combinación de los métodos básicos del Trabajo Social de Caso, del Trabajo Social con Grupos y del Estudio de Caso Único, desde una perspectiva psicológica Funcional-Contextual.

Las técnicas empleadas son las tutorías individuales y grupales, entrevista psicológica funcional contextual (en lo sucesivo EPFC), talleres de empleo, visitas domiciliarias y técnicas de registro de trabajo y evaluación.

Intervención

El itinerario de intervención a realizar con cada usuario/a es personalizado y comprende la actuación en diversos ámbitos: sanitario, administrativo, formativo, laboral…

Para facilitar la explicación sobre las intervenciones que se realizan, vamos a hacer una distinción arbitraria en dos dimensiones: la dimensión social/pública y la personal, a sabiendas de que, se trata de una diferenciación ficticia puesto que, ambas afectan a aspectos intrínsecamente personales.

Dibujo 1. Fuente: elaboración propia Dibujo 1. Fuente: elaboración propia
Dibujo 2. Fuente: elaboración propia. Dibujo 2. Fuente: elaboración propia.

Dimensión personal

El paso a la edad adulta es un período de cambios relevantes para la mayoría de las personas. Supone asumir más y mayores responsabilidades, así como afrontar un mayor número de toma de decisiones, algunas de ellas podrían condicionar el resto de su vida como adultos. En este sentido, es fácil imaginar el cambio drástico que puede suponer para muchos jóvenes, que han sido tutelados por la Administración, su salida de los recursos de acogida de los que provienen y suele ser habitual que no hayan tenido la oportunidad de adquirir fluidez en la toma de decisiones responsables y alineadas con sus objetivos y valores personales que, en ocasiones, están aún por definir o esclarecer.

La dimensión personal adquiere una importancia crucial, ya que sobre ella y sobre su capacidad para asumir como propio su proceso de transición a la vida adulta, se cimentará su proceso con mayores garantías de éxito. En este sentido, suele ser habitual que los/as jóvenes, al cumplir la mayoría de edad y adentrarse en la edad adulta, precisen asumir su historia de vida que les llevó a ser dependientes de los Servicios Sociales, por causas ajenas a ellos. A su vez, también es importante ayudarles a identificar las barreras psicológicas que pudieran obstaculizar la consecución de sus objetivos y a esclarecer éstos, así como sus valores personales.

La intervención se aborda desde un enfoque Funcional-Contextual y las aportaciones proporcionadas durante las últimas décadas por la investigación básica en torno a la Teoría del Marco Relacional (RFT; Hayes, Barnes-Holmes y Roche, 2001), así como la evidencia empírica acumulada en la investigación aplicada en diferentes ámbitos por la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) (ACT; Hayes, Strosahl y Wilson, 1999; Wilson y Luciano, 2002; Ruiz, 2010).

El objetivo de la intervención es dotar a los jóvenes, que lo precisen, de la flexibilidad psicológica necesaria para tomar perspectiva de sus propias emociones, pensamientos, sentimientos, recuerdos… (en lo sucesivo, eventos privados) y ajustar su comportamiento a las demandas de los diferentes contextos o situaciones para acercarse a sus metas, aspiraciones e intereses, aunque esto conlleve entrar en contacto con eventos privados molestos o desagradables, pero con la satisfacción que supone sentirse dueños de su proyecto vital. Para lograr esto, es necesario conocer la realidad psicológica y emocional de la persona; sus intereses, habilidades y su capacidad para asumir las responsabilidades que el desarrollo de su proyecto de vida independiente precisa. Esta valoración, se realiza a partir de la información recogida en la EPFC, en relación a 4 parámetros:

• REGULACIÓN CONDUCTUAL: Nos indica la manera en que la persona se relaciona con sus eventos privados y su capacidad para poder cumplir sus metas, objetivos y aspiraciones.
• BARRERAS PSICOLOGICAS: Consideramos barreras psicológicas aquellos eventos privados percibidos por la persona como aversivos y que, dada su función de estímulo discriminativo para la evitación, impiden que la persona actúe en  dirección a cumplir  sus metas, aspiraciones o intereses de manera coherente para con sus valores personales. 
• FACETAS PERSONALES VALIOSAS: La EPFC también incorpora preguntas abiertas y cerradas, adaptadas a cada persona y sus circunstancias, que persiguen el objetivo de favorecer la identificación, esclarecimiento y desarrollo de sus facetas personales valiosas o valores personales, así como su implicación en ellas.
• AJUSTE COMPORTAMENTAL: Este último parámetro se obtendrá al poner en relación el grado de implicación y la importancia que la persona otorga a cada faceta personal valiosa.

Dibujo 3. Fuente: elaboración propia Dibujo 3. Fuente: elaboración propia
Dibujo 4. Fuente: elaboración propia Dibujo 4. Fuente: elaboración propia

La intervención en esta dimensión se ha mostrado útil para aumentar su autoconocimiento y reducir el riesgo, ya que algunos pensamientos y/o creencias podrían fomentar la auto-victimización, auto-condescendencia, sobredimensión del locus de control externo y/o falta de dirección en su proyecto de futuro. Además, es de gran utilidad que la regulación de su comportamiento se sustente sobre sus valores personales para que su comportamiento se mantenga o desaparezca, independientemente de la presencia de terceras personas que dispensen contingencias (premios o castigos), la toma de decisiones se asuma como propia y evitar crear en el/la joven la dependencia de las opiniones y/o criterios de otros.

Dimensión social/pública

Alude a la máxima de que los derechos y obligaciones inherentes a la condición de adulto, y que todos tenemos como ciudadanos y/o residentes, hay que conocerlos y saber ejercerlos. No debemos olvidar que la condición de ciudadano (derechos y obligaciones) reside en la esfera pública, de ahí la relevancia que adquiere ésta, en los procesos de transición a la vida adulta. Esto implica aprender a relacionarse con diferentes recursos y realizar gestiones en ámbitos diversos:

  • Ámbito sanitario: derecho de asistencia sanitaria, solicitud de tarjeta sanitaria individual, nº de afiliación a la Seguridad Social, cambio de centro de salud, gestión de citas médicas…
  • Ámbito formativo: preinscripciones a cursos de formación, matriculaciones en acciones formativas, solicitudes de becas y ayudas al estudio…
  • Recursos generales: certificados de empadronamiento, solicitudes de renovación de residencia y/o permiso de trabajo, apertura de cuentas bancarias…
  • Ámbito laboral: alta en el Servicio Público de Empleo, inscripción en planes de empleo, escuelas taller, solicitud de prestaciones, búsqueda activa de empleo….

La intervención en esta dimensión se sustenta sobre la orientación, asesoramiento e intermediación.

La orientación y el asesoramiento resultan herramientas claves a la hora de facilitar que los/as jóvenes adquieran los conocimientos básicos necesarios respecto a los procesos administrativos, legislación y recursos comunitarios, de cara a minimizar los riesgos que pueden conllevar, como serían la pérdida de oportunidades en el acceso de ayudas públicas (becas, ayudas al alquiler, etc.), itinerarios desajustados a la realidad personal y/o al mercado laboral actual. Todo ello podría, finalmente, provocar sentimientos de confusión y frustración que interfiriesen en su proceso de emancipación.

Por otro lado, la intermediación del profesional se entiende desde la asunción de éste como un agente activo, puesto que no es realista pretender que personas tan jóvenes y, algunos de ellos/as, con itinerarios de institucionalización muy largos, fueran capaces de solventar por, sí mismos/as, las circunstancias que se suelen dar en las relaciones que se establecen con las administraciones, empresas y otras instituciones con las que, las personas adultas, debemos relacionarnos de manera frecuente. Realizando esta labor de puente entre las instituciones, empresas, administraciones y el usuario/a se favorecen inserciones laborales más estables en el tiempo y se evitan pérdidas de oportunidades presentes y futuras

Dibujo 5. Fuente: elaboración propia. Dibujo 5. Fuente: elaboración propia.
Dibujo 6. Fuente: elaboración propia Dibujo 6. Fuente: elaboración propia.

En definitiva, este tipo de intervención se ha mostrado útil como factor de protección del usuario/a frente a la exclusión social y la marginalidad.

Conclusiones

Con la evidencia recogida, desde el año 2009, y más allá de la utilidad del método de trabajo utilizado en el Programa y mencionado en los apartados anteriores, señalamos algunos aspectos que, consideramos, deberían de recoger cualquier intervención realizada en un programa dirigido a la transición a la vida adulta.

  • Trasladarles a los/as usuarios/as, desde el primer momento, la verdad de su situación, evitando disfrazar la realidad para que ésta parezca más bonita.
  • Orientar y encauzar hacia un proyecto factible y ajustado a las posibilidades y capacidades del usuario, que evite fomentar expectativas inalcanzables.
  • Favorecer la participación activa en el diseño de su proyecto de futuro, para favorecer la toma de decisiones propia.
  • Diseñar metas intermedias asequibles que aumenten las posibilidades de obtener un refuerzo positivo durante el proceso.
  • Desvanecer progresivamente los apoyos y ayudas para evitar la sobreprotección y la dependencia que ésta pudiera generar de manera innecesaria.
  • Validar las experiencias vividas por los y las jóvenes, sin que supongan una justificación para rebajas las exigencias que la propia realidad impone.
  • Saber mantener la calma ya que, como en muchas ocasiones la juventud va íntimamente ligada con la impaciencia, es importante que los miembros del equipo educativo, no se dejen arrastrar por la urgencia con que algunos/as usuarios/as puedan experimentar durante el proceso de emancipación.

Por último, el éxito de la implementación de programas de este tipo puede ser difícil de cuantificar en un momento concreto; por ejemplo, un usuario/a puede causar baja, tras concluir su formación sin haber logrado la inserción laboral ajustada a su formación y que ésta se produzca en un momento posterior a su salida del Programa. Debe entenderse desde una perspectiva más amplia, ya que la finalidad y los beneficios de este tipo de intervención, en términos de la adquisición de conocimiento, habilidades y cualificación, acompañarán al joven el resto de su vida.

Bibliografía

  • Hayes, S.C., Barnes-Holmes, D. y Roche, B. (2001). Relational Frame Theory. A post-skinnerian account of human language and cognition. New York: Kluwer Academic.
  • Hayes, S.C., Strosahl, K.D. y Wilson, K.G. (1999). Acceptance and Commitment Therapy. An experiential approach to behavior change. New York: Guilford.
  • Ruiz, F.J. (2010). A review of Acceptance and Commitment Therapy (ACT) empirical evidence: correlational, experimental psychopathology, component and outcome studies. En: International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 10, 125-162.
  • Wilson, K.G.y Luciano, M.C. (2002). Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Un tratamiento conductual orientado a los valores. Madrid: Pirámide.
Vota          
Resultado  7 votos
0 Comentarios
Insertar comentario

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias
Mantente informado con nuestro boletín