Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias

Subir al inicio de la web

Peer Review Program.  Una oportunidad para contrastar políticas de lucha contra la pobreza

Comisión europea

Begoña López González. Doctora en Sociología. Responsable del ObservASS. Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.

Resumen:

La cronificación de la pobreza, su transmisión intergeneracional son problemas comunes a los que deben hacer frente los sistemas de protección social europeos. Las fórmulas para afrontarlos varían entre los diferentes países, así como los resultados obtenidos. Es por ello que la Comisión Europea consideró oportuno incluir los proyectos orientados a solventar estas problemáticas en el programa de revisión de pares Peer Review Program. La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias fue seleccionada para participar en el seminario celebrado en Noruega con su proyecto de coordinación sociolaboral.

Palabras clave:

pobreza; exclusión social; transmisión intergeneracional de la pobreza; coordinación sociolaboral.

La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar ha participado el pasado mes de noviembre en el Programa de la Comisión Europea “Peer Review” con el objetivo de compartir y contrastar el proyecto de Coordinación Sociolaboral implementado en la región a través de una experiencia piloto en los municipios de Oviedo y Grado. Dicho proyecto, tiene como objetivo coordinar los servicios ofrecidos a las personas titulares de Salario Social Básico desde los Sistemas de Servicios Sociales y Empleo en ambos municipios. Esta experiencia fue discutida y contrastada con colegas y personas expertas de diferentes Estados miembros: como Bélgica, Chipre, República Checa, Rumanía, que presentaron iniciativas similares implementadas en sus países, así como con expertos de Francia y Alemania.

Por su parte, Noruega, el país anfitrión, presentó una metodología para el “seguimiento integral de familias de bajos ingresos”. Un proyecto conocido como metodología HOLF que, en una valoración independiente posterior, no ha dado los resultados esperados y cuyo diseño quería someterse a reflexión.

Las discusiones alrededor de los diferentes proyectos pivotaron sobre tres problemas fundamentales: la pobreza general, la pobreza infantil y la transmisión intergeneracional de la pobreza.

Europa se había fijado como objetivo en la Estrategia Europa 2020 sacar al menos 20 millones de personas de la pobreza para 2020. Ahora bien, pese a los avances detectados en los últimos años, este objetivo no se ha cumplido. No sólo esto, sino que se han identificado algunas tendencias negativas relacionadas con la pobreza: esta se ha profundizado, es decir, se ha acrecentado la brecha entre quienes son pobres y quienes no lo son; ha aumentado el riesgo de pobreza entre personas que sí participan en el mercado de trabajo; y también entre las personas en hogares con baja intensidad de empleo (lo que indica un deterioro en la adecuación de las prestaciones y los servicios sociales).

Lejos de alcanzar este objetivo la pobreza de los hogares sigue siendo uno de los principales desafíos: el 16,9% de los hogares en la UE-28 estaban en riesgo de pobreza en 2018. Un valor que oscila entre Estados miembros, registrando los más altos Rumanía (23,5%), Estonia (21,9%) y España (21,5%).

Imagen

En este sentido, los documentos de trabajo proporcionados por la Comisión Europea junto con el país anfitrión hacían hincapié en tres aspectos:

  • Las familias de bajos ingresos con menores  se ven particularmente afectadas por la pobreza. Especialmente cuando se trata de familias monoparentales/monomarentales, con tres o más hijos/as o con progenitores/as extranjeros/as.
  • La pobreza en el trabajo se identifica cada vez más como un factor de riesgo para la pobreza familiar.
  • Las oportunidades en la vida están fuertemente vinculadas al origen social (ESDE, 2018). Un estudio reciente de la OCDE sugiere que la pobreza familiar probablemente sea una de las causas de la transmisión intergeneracional de la pobreza (OCDE, 2018a). Los resultados de la encuesta PISA sobre competencias de los estudiantes proporcionan una nueva evidencia de que los antecedentes de los padres de una persona son un importante predictor de sus habilidades que son relevantes para el mercado laboral.



Ya en 2013 la Comisión Europea recomendó a los Estados miembros que invirtieran en la infancia rompiendo el círculo de las desventajas, poniendo de relieve la necesidad de que los Estados garanticen trabajos razonables para padres y madres, educación y servicios para la infancia asequibles, medidas de apoyo económico para menores y familias cuando fuese necesario, así como incidiendo en la participación infantil[1].

Por otro lado, el Pilar Europeo de Derechos Sociales proclamado por los Jefes de Estado en 2017 también se refiere a muchos aspectos de la lucha contra la pobreza y la inclusión social. Varios principios del Pilar son clave para apoyar a las familias de bajos ingresos con niños y niñas, en particular el principio 11. Ahora bien, dada la naturaleza no legal del Pilar, sus principios y derechos no son directamente exigibles.

[1] European Commission, 2013. Investing in children: breaking the cycle of disadvantage. Accessed at: eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/ALL/?uri=CELEX:32013H0112 [01.08.2019]

  

Abordar el problema de la pobreza, la pobreza familiar e infantil y la trasmisión intergeneracional de la pobreza

Hay diferentes perspectivas desde las que se pueden abordar las situaciones de pobreza. La OCDE ha confeccionado una tipología de políticas que los países pueden poner en marcha para la lucha contra la pobreza en las familias:

  • Ayuda financiera para proteger a niños, niñasy familias;
  • Aumento del empleo de los progenitores y / o aumento de los ingresos del empleo;
  • Políticas para facilitar el acceso a los servicios para promover la inclusión social y el bienestar de los niños y niñas.

El diseño e implementación de algunas de estas políticas exceden el ámbito de actuación de los servicios sociales. En cambio, sí es responsabilidad de estos sistemas promover la inclusión social y el bienestar, el acceso a los servicios, la correcta cobertura de prestaciones y servicios y, resumiendo la filosofía que envuelve a los servicios sociales a lo largo del continente, ser la última red de protección de la ciudadanía.

La Comisión Europea señala que en la lucha contra la pobreza ejercen un papel importante los sistemas de ingresos mínimos, dependiendo en todo caso de la generosidad con la que estos sistemas hayan sido diseñados. Un sistema que en el caso de nuestra región tiene su piedra angular en el Salario Social Básico. Ahora bien, la misma Comisión Europea pone de manifiesto que estas prestaciones económicas por sí solas  no garantizan la reducción de la pobreza a largo plazo y pueden no romper el ciclo de transmisión intergeneracional de la pobreza. En muchos casos, las razones que conducen a la pobreza son múltiples y complejas de abordar. Esto requiere acciones que coloquen tanto a la persona, como a su familia en su contexto sociodemográfico y socioeconómico.

En este sentido, los países europeos han adoptado políticas destinadas a proporcionar ayuda financiera para proteger a los niños, niñas y las familias, aumentar el empleo y los ingresos de los progenitores y mejorar el acceso a servicios como educación, vivienda y atención médica. La efectividad de estas políticas difiere entre países, características y administración. La pobreza familiar, en particular las perspectivas de bienestar y el futuro de los y las menores, también han desencadenado recientemente el desarrollo de programas de empleo con el objetivo de la fomentar la inclusión social. Existe evidencia de que los servicios sociales integrados pueden mejorar la eficiencia de las medidas adoptadas.

Y es en este espacio de coordinación de servicios es donde se mueve el proyecto asturiano. Lograr una coordinación de ambos sistemas, laboral y de servicios sociales, para mejorar la atención a la ciudadanía y lograr ser más efectivos en su acercamiento al mercado de trabajo cuando las condiciones de las personas lo hagan posible. Para ello será necesario que los sistemas se comuniquen, intercambien información; dispongan de procedimientos para valorar la situación de las personas y sean capaces de derivarlas al recurso que les sea más apropiado en cada momento, ajustando las intervenciones a su realidad. Poner en juego herramientas que traten de incidir en las barreras que las personas beneficiarias de la renta mínima asturiana se encuentran en el acceso al mercado de trabajo o en el acceso a determinados servicios.

La integración de servicios no es una receta milagrosa. No resuelve todas las ineficiencias en la provisión de servicios y requiere una capacidad administrativa considerable para un diseño e implementación adecuados. Ahora bien, el trabajo desarrollado en el Peer Review Program ha puesto de manifiesto que se han logrado avances en varios países que han logrado vincular servicios sociales y de empleo para las personas desempleadas de larga duración y beneficiarias de ingresos mínimos. Y ha revelado que hay espacio para continuar apoyando la innovación social orientada a poner a prueba mejores formas de cooperación y mecanismos de incentivos.

Vota          
Resultado  3 votos
Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias
Mantente informado con nuestro boletín