Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias

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Activación Inclusiva

Introducción

El 15 de marzo de 2018 la Consejería de Servicios y Derechos Sociales y el Servicio Público de Empleo el Principado de Asturias (SEPEPA) firman un convenio de colaboración destinado impulsar medidas coordinadas de actuación que favorezcan la incorporación socialaboral de las personas beneficiarias del Salario Social Básico. Dicho convenio contiene las indicaciones formuladas en el Acuerdo de concertación social (ACESS)  suscrito entre el gobierno regional y los agentes sociales, y se hace partícipe de las recomendaciones realizadas  a nuestro país por la Unión Europea.

Por otra parte la activación inclusiva es el principal eje de trabajo de la Red de Inclusión Social (RIS), un espacio de intercambio y de diálogo financiado y promovido por el Fondo Social Europeo,   con el fin de mejorar las políticas y la práctica en esta materia. La Red es producto de una iniciativa conjunta de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y de la Dirección General de Política Social, de las Familias y de la Infancia. La Consejería de Servicios y Derechos Sociales pertenece al Pleno y a la Comisión Permanente de la Red, en la que están presentes otras comunidades autónomas, los agentes sociales más representativos a nivel nacional, el tercer sector y el Servicio Público de Empleo Estatal. La RIS promueve grupos de trabajo en materia de inclusión, cuyos resultados se elevan  a la Unión Europea y sirven para  orientar las políticas y recomendaciones que emanan hacia los estados miembros. Otra de las redes que con su trabajo orienta las políticas de la UE es la European Social Network (ESN), organización de ámbito internacional de la que la Consejería de Derechos Sociales es socio.

En este contexto, los días 5 y 6 de noviembre del 2018, la Consejería participa en el seminario organizado por ESN. El objetivo principal era examinar las estrategias para apoyar la inclusión social de las personas más vulnerables en nuestra sociedad.

La ESN ha reunido en Viena 170 delegados de los diferentes Estados miembros y regiones de la Unión Europea, para profundizar alrededor de un tema de interés común: la activación inclusiva, es decir, el acompañamiento orientado a la inclusión social y la activación de aquellas personas que se encuentra más alejadas del mercado de trabajo.

En esta ocasión, a lo largo de las sesiones de trabajo programadas los delegados expusieron y discutieron aspectos relacionados con proyectos, desarrollados en distintos puntos del territorio europeo, para activar a estas personas que, por diferentes razones, se han alejado del mercado de trabajo. Dando la oportunidad a los y las participantes de constatar la existencia de problemáticas comunes a lo largo del continente en torno al desafío que plantea la activación de dichas personas y la reorganización de los sistemas responsables de la misma.

En las líneas que siguen se resumen los principales aspectos tratados con el ánimo de trasladar el debate al entorno regional.

Activación Inclusiva1: el concepto

El concepto de activación inclusiva no es nuevo en el ámbito comunitario, ya entre 2006 y 2008 se puso en funcionamiento un grupo de trabajo en torno a la inclusión social y activa, en 2008 se publicó “Realising potential” (“tomando conciencia del potencial”) al tiempo que la Comisión Europea formulaba su Recomendación sobre Inclusión Activa (de 3 de octubre de 2008,  2008/867/CE) en la que urgía a los Estados miembros a definir una estrategia integrada y global para la inclusión activa de las personas excluidas del mercado de trabajo. Unas estrategias que debían apoyarse en tres elementos coordinados: un apoyo a la renta adecuado, unos mercados de trabajo inclusivos y el acceso a servicios de calidad. Unos pilares que siguen vigentes y a los que desde la ESN se han añadido otros dos: valoraciones holísticas y planes personalizados integrados. Con todos estos elementos sobre la mesa, referirse a activación inclusiva supone abordar las situaciones de quienes se encuentran más alejados del mercado de trabajo desde una perspectiva que considera todos estos factores:

El papel de los Servicios Sociales en todo este entramado es propiciar, en coordinación con otras administraciones, que todos estos elementos estén al servicio de las personas que lo necesitan, siendo además capaces de identificar y localizar a aquellos en situaciones de mayor vulnerabilidad, mantener un enfoque de objetivos personalizados y de establecimiento de las necesidades holístico, establecer planes integrados personalizados y coordinarse con otras administraciones para proporcionar servicios integrados.

La razón que conduce a la necesidad de esta activación inclusiva reside en que no todas las personas son activables desde el punto de vista del empleo, pues la problemática social que padecen puede ser tan compleja que hace de la integración social un prerrequisito sin el cual no es posible su inserción en el mercado de trabajo. Se trata de habilitar a esta población para que su activación sea posible.

Colocar a las personas en el centro: identificación de las complejas problemáticas que han alejado a las personas del mercado de trabajo

Para colocar a las personas en el centro será necesario cambiar la óptica desde la que se abordan los problemas. En este sentido Herwing Inmnervoll (OCDE) propuso una reflexión en torno al modo en que definimos las barreras que las personas alejadas del mercado de trabajo encuentran a la hora de incorporarse al mismo. Ser joven, ser madre, ser mayor, no es en sí mismo una barrera, lo que hace necesario una nueva perspectiva que permita identificar las auténticas dificultades a las que se enfrenta una población determinada. Desde la OCDE han desarrollado la siguiente tipología de barreras en el acceso al mercado de trabajo:

Las personas en situaciones de vulnerabilidad no sólo están afectadas por una de estas barreras, sino que mayoritariamente deben hacer frente a dos o más barreras. Por ejemplo:

Una vez identificadas las barreras, la pregunta que debe hacerse desde los Servicios que diseñan nuestras políticas es: ¿qué palancas políticas deben utilizarse para desactivar estas barreras?

Otra de las cuestiones relevantes e íntimamente relacionada con las condiciones del mercado de trabajo actual es la necesidad presente, y que parece que persistirá en el futuro, de apoyar a aquellas personas con trabajos inestables, que de forma persistente entran y salen del mercado de trabajo.

Desde el Banco Mundial nos proponen un modelo para clasificar a las personas conforme a dos variables: la distancia al mercado de trabajo y la complejidad de sus riesgos sociales.

Y es a esas personas que conforman el grupo 4, es decir, las que presentan una mayor complejidad social y a la vez se encuentran más alejadas del mercado de trabajo, las que representan el mayor desafío y, en este sentido, requieren un mayor esfuerzo desde las Administraciones Públicas.

En la actualidad, la mayoría de países del entorno comunitario cuentan con una serie de prestaciones y servicios para atender a esta población (entre ellas las prestaciones de garantía de rentas mínimas), pero navegar entre las diferentes Administraciones que los prestan es tarea difícil para muchos grupos de población.

Para enfrentarse a este entramado administrativo las personas usuarias más vulnerables necesitan un perfil profesional, un “mediador/a” que acompañe a las personas, que sea capaz de entender sus necesidades que preste apoyo y una guía personalizada, que ayude en el acceso a todas las prestaciones y servicios disponibles y que a lo largo del tiempo sea capaz de evaluar el cumplimiento de objetivos y los progresos alcanzados.

Ese profesional mediador, a caballo entre los servicios sociales y los servicios de empleo debe ser capaz de identificar a la población más vulnerable y sus familias, debe de entender en su complejidad sus necesidades, debe dar soporte y guiar de forma personalizada, debe ayudar en el acceso de estas personas a los servicios y prestaciones disponibles y, por último, debe monitorizar el nivel de cumplimiento y progreso de los compromisos adoptados por la persona beneficiaria de su intervención.

En este sentido, el modelo de mediación propuesto desde el Banco Mundial pivota sobre cuatro ejes:

Y para lograr conectar a las personas beneficiarias con los servicios es necesario trabajar con una serie de herramientas:

De las experiencias desarrolladas en Grecia e Italia donde sólo recientemente se han implantados sistemas de garantías de rentas mínimas, desde el Banco Mundial han extraído varias lecciones: es necesario acompañar a las personas alejadas del mercado de trabajo si se quiere activar su potencial de trabajo. Es necesario reducir la complejidad de las administraciones, para lo que será necesario abordar las situaciones de estar personas de una forma integrada, coordinada. Es necesario que el sistema se provea de datos de las propias personas usuarias que luego puedan ser utilizados para evaluar los propios programas, para poder mapear el territorio, por tanto, es imprescindible la explotación de los registros administrativos con fines estadísticos. Hay que dotar a los y las profesionales que desarrollarán el acompañamiento de la formación necesaria para abordar de forma eficaz incluso los casos más complejos.

Integración de servicios

Un reconocimiento general a lo largo de las diferencias ponencias es la asunción de que es necesaria la integración de los servicios que las Administraciones Públicas prestan a la ciudadanía para lograr abordar las complejas necesidades de las personas. Pero no sólo porque un sistema de ventanilla única y de coordinación de profesionales sea la vía para dar respuestas holísticas y, en este sentido, más susceptibles de tener éxito respecto del objetivo de activación planteado. Sino porque el trabajo aislado de las diferentes administraciones es ineficaz sobrecarga de trabajo a las administraciones y limita las posibilidades de las personas usuarias, dado que comienza a tenerse evidencia científica de que no es posible navegar con éxito por un número indefinido de administraciones.  

En este sentido Agota Scharle ha presentado un proyecto desarrollado por el Instituto de Budapest de integración de servicios para apoyar a los receptores de la prestación de la renta de garantías mínimas. De su experiencia ha compartido los potenciales beneficios identificados y las barreras a la integración de los servicios.

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Conclusiones

Pese a las barreras planteadas, parece que la integración de los Servicios Sociales y de Empleo es una tendencia al alza a lo largo de los Estados miembros de la Unión Europea. Algunos resultados empiezan a observarse en los países que se encuentran más avanzados en las reformas, como Alemania o Dinamarca. La integración de los servicios es la vía más plausible para lograr la activación inclusiva de aquellas personas afectadas por riesgos sociales complejos y que se encuentran especialmente alejadas del mercado de trabajo. Estas personas requieren de apoyos económicos, pero también de acompañamiento que les permitan moverse por las diferentes adminsitraciones para lograr resolver sus diferentes situaciones y finalmente activarse de cara a su integración en el mercado de trabajo.

Tres hechos se constatan a lo largo del continente: los sistemas de seguridad social, en un sentido amplio, deben ser repensados, pues se han convertido mecanismos muy complejos y faltos de flexibilidad; las personas beneficiarias de prestaciones sociales han venido creciendo de forma constante y la carga burocrática es masiva para quienes son  beneficiarios/as de los servicios de las Adminsitraciones Públicas. Todo ello hace que comience a hablarse de reformas en el sentido de eliminar los aspectos que desincentivan a las personas a incorporarse al mercado de trabajo, reducir la burocracia, desarrollar sistemas más participativos y menos complejos.

Estos aprendizajes orientan las acciones desarrolladas en el marco del convenio de colaboración firmado entre la Consejería de Servicios y Derechos Sociales y el SEPEPA con el objetivo de  lograr la incorporación laboral y social del las personas beneficiarias del Salario Social.

Para la elaboración de este artículo se han utilizado parte de los contenidos de las ponencias del Seminario Inclusive Activation, celebrado en Viena los días 5 y 6 de noviembre de 2018 y organizado por la ESN.

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