Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias

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Menores y jóvenes migrantes; inclusión social y transición a la vida adulta

En el año 2015, la llegada de migrantes a Europa alcanzó cotas sin precedentes. Según Eurostat, en ese año, 1.322.825 personas solicitaron asilo en la Unión Europea,  95.205 de las cuales fueron menores no acompañados; y otras  1.260.630 lo hicieron en 2016, con 63.280 menores no acompañados.

Esta situación ha puesto de manifiesto el importante reto que deben afrontar los países europeos para proteger a estos niños y al mismo tiempo explorar las oportunidades de alimentar su potencial para contribuir a nuestras sociedades; un escenario en el que las autoridades locales, regionales y nacionales están llamadas a coordinar sus esfuerzos para crear estructuras de trabajo adecuadas en la esfera de lo legal, la política y la práctica, que puedan asegurar a los menores la mejor protección y apoyo posible según las directrices de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.

En este contexto, el trabajo de  los servicios sociales es clave para garantizar la protección y desarrollo de los menores,   asegurando el acceso a los sistemas de educativos y de salud, y a los programas dirigidos a su integración social a largo plazo.

La red europea de trabajo social (European Social Network, ESN), organización internacional destinada a intercambiar conocimientos y buenas prácticas en el ámbito de los Servicios Sociales, transmitir los aprendizajes acumulados y hacer su aportación a las decisiones y políticas sociales a nivel Europeo,  lleva ocupándose de los asuntos relacionados con los menores y jóvenes no acompañados desde 2005, año en el que publicó su primer informe sobre la inclusión social de jóvenes solicitantes de asilo, y en el que ya reseñaba asuntos que han ido cobrando relevancia debido al gran aumento de menores llegados a Europea en los últimos años. En esta línea, ESN publicó en 2016 un segundo informe en el que analizaba el impacto de la crisis de refugiados en los servicios sociales públicos.

Asimismo, a raíz de otro cuestionario dirigido a servicios sociales, autoridades locales y organizaciones del tercer sector que trabajan con migrantes y menores migrantes, trató de identificar puntos clave concernientes al acceso a la educación, el sistema de salud y la tutela, así como legislación nacional específica e identificó los tres temas más acuciantes para trabajar a corto plazo: el alojamiento, el desarrollo de estrategias de integración y el apoyo a los menores no acompañados.

En este marco, el pasado 23 y 24 de octubre de 2017, se celebró en Estocolmo el seminario titulado “Menores Y jóvenes migrantes; inclusión social y transición a la vida adulta”, que reunió a 180 asistentes de más de 20 países, y en el que participamos representantes de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias. El objetivo de las jornadas era  facilitar un análisis amplio del estado de las políticas locales, nacionales, europeas e internacionales relativas a los menores y jóvenes no acompañados para asegurar su inclusión efectiva y una transición exitosa a la vida adulta.

El foro se planteó como un punto de encuentro en el que explorar varios temas en torno al acceso a la educación, salud, sistema de protección y la importancia de fortalecer la integración de las familias de refugiados, la transición a la vida adulta y los posibles futuros escenarios; y obtener conclusiones que constituirán la base de un nuevo informe de la  ESN.

SESIÓN DE APERTURA

En la sesión de apertura, tras la bienvenida del presidente de ESN, Christian Fillet, participaron la Ministra de Infancia, Tercera Edad e Igualdad de Género y de Salud y Asuntos Sociales de Suecia, Asa Regnér, Anna Maria Corazza Bildt, vicepresidenta del grupo multidisciplinar de derechos del niño en el Parlamento Europeo; y la Directora General de la Junta Nacional de Salud y Bienestar sueca, Olivia Wigzell. En sus intervenciones, destacaron cómo las altas cifras de menores solicitantes de asilo llegados al país (70.000 entre los años 2000 y 2016, de los cuales la mitad se desplazaron solos desde los lugares en conflicto, principalmente Siria, Eritrea, Irak, Turquía o Afganistán) constituyen un reto para un país conocido por el alto nivel de su estado de bienestar – sostenido a través del  fuerte sistema impositivo que recae sobre su población activa – , mientras confía amplísimas responsabilidades y competencias a los  municipios, entre los cuales se distribuyen los recién llegados en proporción directa a su población.

PRIMERA SESIÓN: LA RECEPCIÓN Y ACOGIDA DE NIÑOS Y JÓVENES MIGRANTES DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES

En este bloque participaron Alfonso Lara Montero, director de políticas de ESN; Maria Zuber, Directora General de Migración y coordinadora de Menores en la Comisión Europea; Astrid Podsiadlowski, de la Agencia Europea por los Derechos Fundamentales; Soorej Puthoopparambil, de la Oficina Regional de WHO en Europa; y Guglielmo Schininá, Jefe de Salud Mental en la Organización Internacional de Migración.

Los ponentes priorizaron la protección de todos los menores y en todas las etapas del proceso migratorio, comenzando por asegurar su identificación y la formación de todo el personal que interviene con ellos, para que la recepción sea amable y los niños reciban explicaciones claras, incluso en los denominados “puntos calientes”: centros de retención, campamentos de refugiados, etc.

SEGUNDA SESIÓN: MENORES NO ACOMPAÑADOS EN EL SISTEMA DE PROTECCIÓN

En esta sesión intervinieron: David Brindle, editor de Servicios Públicos del diario The Guardian; Lucio Melandri, director de Emergencias, refugiados y crisis migratorias en Europa, UNICEF; Janine Walst, coordinadora de Defence for Children; Anna Gärdegard, del Nordic Welfare Centre, y Jessica Farnan, manager del Servicio de Educación para Refugiados y Migrantes de Dublín.

Enfatizaron la importancia de la identificación de los menores, pues es la única manera de poder localizarlos; de la formación específica de las personas que aceptan la responsabilidad de ser tutores legales de estos niños, así como de la inclusión en los sistemas educativo y sanitario. Un objetivo claro es facilitar la reunificación familiar, especialmente a la llegada de los menores cuya familia, o parte de ella, se encuentra ya en Europa.

En cuanto a la formación de las personas que asumen el papel de tutores legales de los menores no acompañados, se presentó un proyecto creado para garantizar unos estándares mínimos que aseguren la eficiencia de su protección. Para identificar los puntos clave trabajaron con niños y tutores, creando un decálogo que se puede entrenar y exigir en cualquier país. Lo más importante es que la figura del tutor legal sea un facilitador y un nexo entre las necesidades del niño y la sociedad de acogida, pero arropado por una estructura que canalice y traduzca sus esfuerzos en resultados

TERCERA SESIÓN: FORTALECER LA INTEGRACIÓN DE LAS FAMILIAS MIGRANTES

En esta sesión  trasladaron sus puntos de vista Thomas Dunning, trabajador social de la Agencia del Menor y la Familia TUSLA, Irlanda; Cornelia Stolzenberg, Jefa de Departamento para la Integración en Hannover; Marianne Gabrielsson, coordinadora de proyectos en la Unidad de Infancia y Adolescencia de Estocolmo; y Maryanne Gauci, de la Fundación de Servicios Sociales de Malta.

El objetivo central de esta sesión era presentar un abanico de iniciativas destinadas a lograr la integración de las familias de refugiados y solicitantes de asilo con niños a su cargo en las distintas localidades de acogida.

CUARTA SESIÓN: LA TRANSICIÓN A LA VIDA ADULTA DE LOS JÓVENES MIGRANTES

Emily Farchy, economista de la OECD, analizó desde su perspectiva cuáles son los mejores modelos de inserción formativo – laboral. Destacan por sus resultados aquellos donde se incluye a los refugiados en grupos con necesidades específicas que progresan de forma abierta y flexible hacia los grupos normalizados, aunque a poder ser evitando clases con locales de bajo rendimiento, pues la baja motivación se contagia. También resalta lo importante que resulta  reducir la presión que reciben los jóvenes para dejar los estudios y comenzar a trabajar.

Ulf Wallin, el coordinador nacional de las “Folk High Schools” en Suecia, presentó el esfuerzo que realizan, especialmente a nivel administrativo y de coordinación, para incluir a los jóvenes refugiados en estos recursos, instaurados hace mucho tiempo en la sociedad sueca. Los estudiantes deben tener entre 17 y 21 años, y asistir voluntariamente.

Renate Schober, coordinadora de proyectos de integración en la ciudad de Viena, explicó que actualmente tienen 740 solicitantes de asilo, de los cuales 80 tienen menos de 14 años. Presentó el proyecto “Youth College”, con plaza para 100 estudiantes de 15 a 21 años. Realizan asesoramientos individuales y el programa se plantea de la misma manera, con tareas individualizadas que se supervisan cada ocho semanas. También les dan formación profesional y una muestra de cómo son las diversas profesiones.

PANEL  DE PROYECTOS

Destacó el proyecto CURANT,  que coordina Jolien de Crom y se desarrolla en la ciudad de Amberes, que persigue aportar una solución única a dos problemas: el aislamiento social y las dificultades para proporcionar alojamiento a los jóvenes tanto locales como a los refugiados y solicitantes de asilo. A través de la creación de un banco de apartamentos alquilados por el Ayuntamiento, donde por un precio muy moderado, conviven en parejas mixtas – un joven local con un joven solicitante de asilo –, con la supervisión periódica de técnicos a los que pueden recurrir en cualquier momento.

José María Atienza Borge, Médicos del Mundo en Melilla, comentó las dificultades que tienen para atender allí a los menores que esperan para pasar a la península.

Le siguió una interesante intervención de Mahboba  Madadi, jovencísima directora de la Coalición de Menores no Acompañados en Suecia, que lucha porque sus voces sean escuchadas y tenidas en cuenta en los niveles de toma de decisiones a nivel estatal.

En el panel final intervino Miguel Laparra Navarro, de la Consejería de Servicios Sociales de Navarra, destacando en su ponencia el esfuerzo que allí han realizado para recibir a un número modesto de refugiados, resaltando que una vez creada la estructura, lo que ahora se necesita es agilizar su llegada.

 

Para más información se puede consultar:

ec.europa.eu/social/easi

 

Esther Díaz Jiménez

Educadora en la Casa Infantil Juvenil “El Humedal”, Gijón.

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